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sábado, 21 de febrero de 2026

Manifiesto: Hacia la Libertad en México

¡


Despierta, pinche México jodido! 

Somos una nación de pusilánimes, corruptos y mendigos estatales, chupando la teta del gobierno como si no hubiera un mañana. El Estado benefactor nos tiene agarrados por los huevos: subsidios para pendejos, regulaciones para ladrones y un intervencionismo que nos mantiene en la mierda eterna. Pero basta de mamadas. Inspirados en el cabrón genio de Ludwig von Mises –ese austriaco que nos escupe verdades duras en su Liberalismo de 1927–, declaramos la ruta al liberalismo puro y duro. No hay atajos, no hay "mínimos" eternos; solo huevos para cortar el cordón umbilical del Estado y generar riqueza real, no limosnas. México no es Suecia; somos un chingo de "hijos de puta por naturaleza", abusando de todo lo que se mueve. Pero el liberalismo no es para princesitas civilizadas; es el machete que corta la maleza de nuestra estupidez cultural y nos obliga a crecer. ¡A la verga con los gobiernícolas, sus "cuarta transformación" de mierda y sus cuentos socialistas de igualdad! Vamos a trazar el camino desde esta porquería intervencionista al paraíso de la propiedad privada, la libertad individual y el capitalismo salvaje. Si no lo hacemos, seguiremos siendo el patio trasero de los gringos, con narcopolíticos como reyes y ciudadanos pobres como perros.

Tenemos Un Gobierno Mamón y Ladino

El Benefactor es un Pinche Parásito: El gobierno mexicano nos trata como niños idiotas, repartiendo "ayudas", pensiones y becas que solo crean dependientes huevones. Mises lo dice claro: el intervencionismo distorsiona todo, crea monopolios estatales (PEMEX, CFE, pinches carteles legales) y nos roba la productividad. En México, esto es peor: los gobiernícolas se forran mientras el pueblo chinga a su madre trabajando para nada. Somos una bola de resentidos, odiando al rico porque el Estado nos enseña a envidiar en vez de competir.

Admitámoslo, los mexicanos somos unos cabrones oportunistas. Sin reglas mínimas, el "vivo" roba, extorsiona y forma sus propios narco-estados. Mises no lo endulza; el antiliberalismo nace de nuestra psicología jodida: resentimiento, ignorancia y ganas de violencia. En todo el país, ves al vecino robando luz o agua porque "así es la vida". El Estado intervencionista fomenta esto: regulaciones que solo benefician a los conectados, aranceles que protegen a los flojos y un "bienestar social" que premia la pereza.

Economía de Mierda: Intervencionismo puro: inflación por imprimir billetes para "programas sociales", monopolios que ahogan la competencia y un PIB que crece menos que la verga de un eunuco. Mises lo machaca: sin precios libres, no hay cálculo racional; todo colapsa en pobreza. México es el ejemplo vivo: exportamos mano de obra barata a USA mientras el gobierno juega al "papá protector".

Política de Pendejos: Todos los partidos son lo mismo: demagogos prometiendo utopías socialistas o "economías mixtas". Mises los llama doctrinarios falsos; el fascismo o el peronismo mexicano (llámenlo como quieran) es una reacción desesperada, pero igual de jodida.

La Ruta al Liberalismo Puro: Paso a Paso, Sin Mamadas

No hay magia; es un camino gradual pero implacable, usando un "mínimo intervencionista" como andamio temporal –no eterno, pinches flojos– para construir la civilización que nos falta. Mises no lo prescribe explícitamente, pero su racionalismo nos obliga: educa primero, corta después. Si no, el abuso cultural nos revienta en la cara. Vamos de lo jodido a lo puro:

Fase 1: Despertar Cultural y Educativo (1-5 años) – ¡Quítate las pinches vendas! Propaga ideas misesianas como virus: escuelas privadas (no la pinche SEP adoctrinadora), libros como Liberalismo en cada cantina, podcasts irreverentes llamando "pendejos" a los gobiernícolas estatistas. Critica el resentimiento mexicano: enseña que la desigualdad es natural, no "injusticia". Reduce propaganda estatal; obliga a los políticos a debatir racional, no con mariachis. Mínimo estatal: enforcement básico contra violencia (narcos, extorsiones) para que la gente vea que libertad no es anarquía.

Fase 2: Corte Inicial al Intervencionismo (5-10 años) – A la verga con subsidios y regulaciones innecesarias. Elimina "programas sociales" gradualmente: sustitúyelos por incentivos privados (créditos bajos para emprendedores, no limosnas). Privatiza PEMEX, CFE y todo monopolio estatal –véndelos a quien ofrezca más, sin favoritismos. Baja impuestos drásticamente: ISR del 35% al 10%, IVA del 16% al 5%, elimina IEPS y otros chingadazos fiscales, para que el dinero quede en bolsillos privados. Mínimo estatal: anti-carteles fuertes (privados y estatales), pero solo para forzar competencia real; no "órdenes morales". Abre fronteras: libre comercio con USA y China, migración sin muros –que vengan los que produzcan, no los que chupen.

Fase 3: Transición Ordoliberal como Puente (10-15 años) – Usa el ordoliberalismo (ese "mínimo necesario" que tanto nos gusta) como bastón temporal: Estado como árbitro anti-abusos (leyes contra monopolios privados, enforcement de contratos). Pero Mises nos advierte: no lo eternices, o se convierte en socialismo disfrazado. Educa a la "cultura hijo de puta": penaliza abusos duros (robo, daños a propiedad privada) solo como disuasión, no venganza; deja vicios personales (drogas, prostitución) libres. Genera riqueza: fomenta inversión extranjera sin aranceles, para que el mercado sea el que eleve salarios reales, no por decreto.

Fase 4: Liberalismo Puro y Duro (15+ años) – ¡Al fin, cabrones! Estado como "vigilante nocturno": solo protege vida, libertad y propiedad contra violencia real. No más intervenciones: precios libres, banca privada sin un Banxico manipulador, educación y salud 100% privadas. Desigualdad? Bienvenida; motiva a los flojos a trabajar. Paz externa: neutralidad absoluta, libre movimiento de gente y bienes. México se convierte en hub global: riqueza generada por competencia salvaje, no por gobierno. Si el "mexicano abusador" no ha evolucionado, que se joda; el mercado lo educa o lo elimina.

Visión Final: México Rico, Libre y Cabrón

Imagina un México donde el PIB per cápita sea como Singapur, no como Honduras. Riqueza real: fábricas privadas, innovación sin regulaciones asfixiantes, pobres que suben por esfuerzo, no por cuotas. Mises lo promete: el capitalismo puro maximiza producción, reduce pobreza y trae paz. No utopía espiritual; prosperidad material cruda. Si fallamos, seguimos en la mierda: hiperinflación, narco-guerras y emigración masiva. Pero con cojones, México resurge –no por "revoluciones" violentas, sino por razón misesiana.

Llamado a Acción: ¡Muévete, Pinche Pueblo Pusilánime!

Únete o jódete. Propaga este manifiesto en tus redes, en cantinas, en marchas. Vota por liberales puros, no por farsantes. Si eres político, renuncia a tus privilegios; si eres empresario, compite sin chayote; si eres pobre, trabaja en vez de mendigar. ¡A la verga con el Estado mamón! Hacia la libertad, o muere en la mediocridad. ¡Viva México libre, cabrones!

jueves, 19 de febrero de 2026

Soraya Bocardo: Cuando la Ignorancia se Disfraza de "Bienestar Animal"

Hay algo más peligroso que un político corrupto: un político con iniciativa y cero neuronas funcionales en el tema que pretende legislar. La diputada Soraya Bocardo Phillips acaba de ganar el premio a la ocurrencia más estúpida del año en Tlaxcala con su propuesta del "animal comunitario".

Diputada, entienda algo: el romanticismo no cura la rabia, ni limpia la mierda de las calles.

La Mentira de la "Improvisación"

Bocardo, en un despliegue de verborrea barata, se atreve a calificar la eutanasia como una "decisión improvisada". ¡Vaya ignorancia! La eutanasia humanitaria está estrictamente normada por la NOM-033-SAG/ZOO-2014. No es un capricho, es un procedimiento técnico-científico diseñado para evitar el sufrimiento que, por cierto, sus "animales comunitarios" padecerán todos los días en la calle. Llamarlo "violencia institucional" es un insulto a la ciencia veterinaria y una muestra de su incapacidad para leer un manual técnico.

El "Animal Comunitario": La Legalización de la Miseria

Crear la figura del "animal comunitario" es, en términos reales, la declaración oficial de que el Estado es incapaz de gestionar la fauna urbana y prefiere lavarse las manos legalizando el abandono.

¿Sabe usted, diputada, lo que es la Salud Pública? Porque parece que su iniciativa fue escrita en una cafetería y no en un despacho con expertos. Aquí le dejo una dosis de realidad que su "visión humanista" parece ignorar:

  1. Bomba de Tiempo Zoonótica: Los animales en la calle son fábricas de parásitos y reservorios de enfermedades como la rabia, la leptospirosis y la toxocariosis. Sus "perritos de colonia" son, en realidad, un riesgo biológico para los niños y ancianos que pisan y respiran las excretas pulverizadas.

  2. Fábrica de Pandemias: La convivencia descontrolada entre fauna urbana y humanos es el escenario ideal para el salto de especies de patógenos. Usted está legislando a favor de la próxima epidemia local de Rickettsiosis.

  3. Violencia Real: El verdadero maltrato es condenar a un animal a vivir a la intemperie, expuesto a atropellamientos, peleas, hambre y enfermedades, bajo el cuidado "moral" de vecinos que no tienen responsabilidad jurídica alguna.

Legislar desde la Tripa y no desde el Cerebro

Tlaxcala no necesita "cuidadores comunitarios" sin pies ni cabeza; necesita dueños responsables, aplicación de la ley y centros de control que funcionen con presupuestos reales, no con fantasías legislativas.

Diputada Bocardo: deje de usar la tribuna para masturbaciones mentales pseudo-animalistas. Si no tiene la capacidad de entender la ciencia veterinaria y la epidemiología, tenga la decencia de callarse y dejar que los que sí sabemos de Certificación en Bienestar Animal hagamos el trabajo serio.

Legislar desde la ignorancia es negligencia criminal. Y aquí no nos vamos a quedar callados mientras usted juega a la "salvadora" poniendo en riesgo la salud de todo el estado.


Francisco Quintana Damián Director del Centro de Certificación en Bienestar Animal

WhatsApp: 2711532596 | francisco@genitor.biz

miércoles, 18 de febrero de 2026

Ideología para Pendejos y Eficiencia para Ciudadanos: La Muerte del Culto al Mesías

Mira, me importa un carajo si te sientes el guardián de la moral de la "transformación" o el cruzado de la oposición de clóset. Si tu ideología es tu identidad, no eres un ciudadano, eres un pinche títere con la mano de un político metida hasta el esófago. La conclusión no es "brutal", es una bofetada de realidad para los pendejos que prefieren el culto al mesías que el uso de la neurona.

La polarización no es debate, es un maldito interruptor que te apaga el pensamiento crítico. Si aplaudes las estupideces de un fulano o escupes las verdades de un mengano solo por el color de su pinche bandera, felicidades: ya te usaron, ya te desecharon y ya eres un peón más en su tablero de mierda mientras los gobiernícolas de todos los bandos cenan caviar con tus impuestos.

Porque seamos claros: los de antes eran unos cínicos, pero los de ahora son unos ineptos con delirios de santidad. Gobernar no es ir a misa ni dar sermones bananeros, es eficientar. Punto. Me vale un bledo tu "sentimiento social" o tu "pureza conservadora" si no sabes articular una red de valor o diseñar un sistema que no se caiga a pedazos. La ideología es el cáncer de la gestión; es preferir que el barco se hunda con la bandera "correcta" antes que poner el parche que de verdad funciona.

Aquí lo que hace falta es recticuentación pura y dura: que cada pinche burócrata rinda cuentas y enderece el camino por diseño técnico, no por capricho político. La moderación no es tibieza, no sean imbéciles; es el acto de rebeldía más agresivo que existe hoy. Es tener los huevos de decir que las instituciones y las reglas del juego están por encima de cualquier pinche líder de cuarta con delirios de grandeza.

Y para rematar: va una dedicatoria especial a la horda de incompetentes que hoy ocupan sillas para las que no les da el ancho. La "lealtad ciega" es el refugio de los mediocres que no tienen talento para ofrecer. Prefieren un "10% de capacidad y 90% de lealtad" porque la excelencia les aterra. Son parásitos del presupuesto que disfrazan su ignorancia con retórica barata. Un país no se construye con aplaudidores profesionales, se construye con resultados, con datos y con gente que sepa qué carajos está haciendo.

Cuidar el sistema es más urgente que ganar tu partidito de mierda. Un país vale más que una secta de inútiles. Si te arde, ráscate. Si te ofende, vas por buen camino. Si te hace pensar, bienvenido al bando de los que sí queremos construir algo que funcione en este país, lejos de la basura fanática y de los parásitos que viven de la ubre pública.

De la Parálisis Ideológica a la Ingeniería de Resultados: El Manifiesto de la Lógica Nacional

 

La obsesión nacional por las etiquetas ideológicas es el síntoma más evidente de una parálisis operativa. Mientras la discusión pública se ahoga en el falso dilema de "izquierda contra derecha" o "socialismo contra capitalismo", el país se desangra por la ineficiencia y la falta de carácter. No necesitamos más dogmas; necesitamos ingeniería de resultados.

La ideología es, por definición, una lente fija y a menudo nublada que intenta forzar la realidad para que encaje en un manual predeterminado. La Lógica del Proyecto México, en cambio, es un sistema dinámico de principios innegociables. No se trata de qué lado del espectro político te sientas, sino de qué tan capaz eres de ejecutar con limpieza y precisión. Si una política no es medible, no es transparente y no genera valor real para la red ciudadana, es basura, sin importar si viene envuelta en retórica social o en promesas de mercado libre.

El núcleo de esta transformación radica en sustituir la lealtad partidista por la Recticuentación. Este concepto va más allá de la simple rendición de cuentas; es la obligación moral y técnica de que cada acción gubernamental sea coherente con principios de honestidad radical. Un gobierno eficiente no es aquel que gasta más o menos, sino el que articula redes de valor donde la libertad individual y el orden colectivo convergen. Es la aplicación del Design Thinking al Estado: identificar el problema real, diseñar soluciones prácticas y ejecutarlas con un sentido de urgencia que no admite excusas.


Dimensión El Lastre Ideológico La Lógica del Proyecto México
Toma de Decisiones Basada en sentimientos y dogmas Basada en hechos, datos y análisis lógico
Gestión de Recursos Clientelismo y gasto opaco Eficiencia técnica y transparencia total
Visión de País Confrontación y división Articulación cooperativa y vinculación
Estándar Ético Moral de conveniencia Principios firmes y estándares innegociables

Para el Conspirador X México, la política no es un juego de identidades, es una disciplina de construcción. La honestidad no es una "propuesta de campaña", es el prerrequisito para sentarse a la mesa. La eficiencia no es un lujo, es el respeto mínimo al tiempo y al esfuerzo de los ciudadanos. Debemos ser implacables en esto: o somos un país que funciona bajo una estructura lógica y pragmática, o seguiremos siendo una aplanadora que gasta energía girando en su propio eje.

El Proyecto México es la apuesta por una nación independiente, decisiva y, sobre todo, real. Es entender que el bienestar no nace de un decreto ideológico, sino de la capacidad de diseñar un entorno donde la libertad y la responsabilidad sean los motores del progreso. Menos discursos de barricada y más diseño de soluciones. Ese es el único camino hacia un país mejor día a día.

Si quieres conocer más sobre las propuestas del Proyecto México, entra a este enlace: Proyecto México: El Compendio

NI MOROS NI CRISTIANOS: NINGUNA RELIGIÓN PUEDE SER LA BASE DE GOBIERNO ALGUNO

 La libertad no es una concesión divina ni un regalo de algún mesías; es una conquista de la razón que hoy, más que nunca, está bajo asedio por el misticismo barato y la moralina de sacristía. Entendamos de una vez por todas: mezclar el "alma" con el Estado no es espiritualidad, es un pinche sabotaje a la realidad. Los gobiernos no están para salvar espíritus, están para gestionar la vida real, y la vida real se rige por principios, no por los valores subjetivos de quienes necesitan un manual de hace dos mil años para saber cómo no ser unos bárbaros.

Es irrelevante si el dogma viene de una mezquita, de una catedral o de un culto de moda. Tan nefasto es el islamismo radical como el cristianismo entrometido; todas son variantes de la misma enfermedad: la pretensión de gobernar a los vivos con las reglas de los muertos. La religión pertenece al reino del imaginario, ese espacio privado donde cada individuo es soberano de creer en lo que se le pegue la gana, desde la resurrección hasta los unicornios. Pero en el momento en que ese delirio personal intenta cruzar la puerta de la administración pública, debe ser repelido con la fuerza de la lógica.

El gobierno debe ser una maquinaria fría, analítica y técnica. Un diseño de engranajes donde la libertad individual sea el eje central. No necesitamos gobernantes que miren al cielo buscando respuestas; necesitamos arquitectos de redes de valor que establezcan reglas claras para que hasta el más fanático y el más ateo puedan convivir sin matarse, siempre bajo un marco de ordoliberalismo donde la ley sea la única autoridad.

La trampa está en los "valores". Esos son el caballo de Troya con el que nos quieren meter la obediencia por la garganta. El Estado debe basarse en principios objetivos —libertad, propiedad, responsabilidad—, porque los valores son el disfraz de la tiranía moral. Toda religión, por su propia naturaleza dogmática, es la principal enemiga de la libertad. Exige sumisión donde nosotros exigimos disrupción. Exige fe donde nosotros exigimos hechos.

Ya basta de permitir que el imaginario colectivo secuestre la política pública. Si quieres rezar, vete a tu templo; si quieres gobernar, sujeta tus dogmas y garantiza que este país funcione sobre la tierra, no sobre las nubes. La verdadera paz no nace de la oración, sino del respeto absoluto a la libertad individual frente a cualquier intento de control teocrático. ¡O somos ciudadanos libres o somos siervos de un mito, pero las dos cosas no se pueden!

EL CANIBALISMO DE LA 4T Y EL MEXICANO MIGAJERO

No se confundan con el ruido mediático ni con los sombrerazos que se están dando en las entrañas de Morena. Lo que estamos presenciando no es una fractura ideológica ni un despertar democrático; es selección natural política. Es el reacomodo de las hienas cuando el botín del poder público está sobre la mesa. Se están despedazando porque la carroña es abundante y todos quieren la mejor tajada del presupuesto. Era inevitable, lógico y, francamente, predecible para cualquiera que use la cabeza para algo más que ponerse la gorra de un partido.

El problema de fondo no son las tribus del oficialismo peleando por el trono. El problema real, el cáncer que nos mantiene anclados en el tercermundismo mental, es que seguimos teniendo una ciudadanía pusilánime, pendeja y vergonzosamente manipulable.

Somos un país de corta memoria y estómagos agradecidos. Mientras las cúpulas terminan de acomodar sus fichas y repartirse las candidaturas para la próxima elección, el "pueblo sabio" observa el espectáculo desde la barrera de la ignorancia, esperando que su verdugo termine de pelear para volver a lamerle la mano.

Hablemos de los famosos "apoyos". Esa maldita droga llamada programas sociales no es más que la eutanasia de la competitividad nacional.

Estamos criando generaciones de parásitos electorales que prefieren estirar la mano que usar el cerebro. El "mexicano migajero" ha sido condicionado a creer que el éxito no viene del diseño, de la construcción de redes de valor o de la eficiencia productiva, sino de la puntualidad con la que le llega su depósito del bienestar.

El voto en este país no se gana con visión de Estado ni con lógica de libertad; se compra con la humillante moneda de las becas y las pensiones. Es el mercado del hambre.

Cada peso que se tira en una beca para un "nini" o en una pensión sin fondo de maniobra, es un peso que se le roba a la infraestructura, a la innovación y al fortalecimiento de un marco ordoliberal que de verdad nos haga competitivos. Estamos canjeando el desarrollo tecnológico por votos; estamos quemando los cimientos del edificio para mantener caliente la estufa de la demagogia.

Es un bucle perverso que nos tiene estancados:

El canibalismo: El oficialismo se despedaza en público.

La unificación: Se alinean bajo el mando del que tenga el garrote más grande y la chequera más gorda.

La entrega: El ciudadano pendejo entrega su futuro y la viabilidad económica del país a cambio de una transferencia electrónica que la inflación —causada por este mismo gobierno inepto— se devora antes de que termine el mes.

Si de verdad queremos hacer de México un país mejor día a día, hay que dejar de ser "políticamente correctos" con la estupidez colectiva. No se puede construir una nación de vanguardia con una base social que prefiere la seguridad de la limosna por encima de la libertad del mérito.

Mientras el mexicano siga siendo un rehén voluntario de sus propias carencias, los que detentan el poder seguirán riéndose de nosotros desde sus Suburban blindadas. La libertad no se pide, se ejerce; y la dignidad no debería tener precio de liquidación. Pero para el mexicano migajero, parece que su destino vale menos que un bimestre de pensiones.

martes, 17 de febrero de 2026

CARTA ABIERTA: POR LA PROFESIONALIZACIÓN DEL BIENESTAR ANIMAL Y EL RIGOR TÉCNICO EN MÉXICO

A los Médicos Veterinarios en Movilización, a las Autoridades de los tres niveles de Gobierno y a la Opinión Pública:

​Como ciudadano profundamente comprometido con el bienestar animal y promotor activo de la visión One Health (Una Sola Salud), me sumo a la exigencia de justicia y dignidad para el gremio médico veterinario. La salud humana, animal y ambiental forman un tejido único e indivisible; por ello, la invisibilidad y el menosprecio hacia la labor veterinaria representan un riesgo inaceptable para la estabilidad de nuestra salud pública y la ética de nuestra sociedad. No podemos seguir permitiendo que el bienestar animal se gestione desde el romanticismo o la improvisación.

​En este sentido, emito una exigencia firme y directa a los gobiernos Federal, Estatal y Municipal: basta de cuotas políticas y del uso de perfiles improvisados en la administración pública. 

Es una demanda ciudadana innegociable que toda área, dirección o departamento encargado del bienestar animal y del trato con animales esté obligatoriamente encabezado por Médicos Veterinarios titulados y con cédula profesional. 

No es aceptable que puestos que requieren un profundo rigor científico y técnico sean ocupados por "aficionados" o figuras políticas cuya única credencial es el favoritismo. La salud y la integridad animal deben estar bajo el mando exclusivo de profesionales acreditados por la ciencia, no por el compadrazgo.

​Hago un llamado al gremio que hoy se moviliza: la verdadera dignidad no vendrá de negociaciones con dirigencias pusilánimes que han permitido la erosión de su prestigio, sino de su propia capacidad para imponer el respeto a través de la excelencia operativa y la autonomía técnica. Como ciudadano, me ocupo del bienestar animal desde la lógica de redes de valor y la responsabilidad compartida, y por ello no transijo con la mediocridad. El respeto se gana con una práctica impecable, auditable y transparente, rechazando cualquier subordinación ante la ignorancia de la burocracia de escritorio.

​Mi apoyo a esta causa es una manifestación de mis principios innegociables; no voy a actuar ni a aceptar estándares por debajo de lo que la ciencia y la vida exigen. Acompaño esta marcha con un profundo sentido de urgencia, con la convicción de que México necesita veterinarios fuertes, independientes y líderes en la toma de decisiones públicas. La salud global de nuestro país depende de que el gremio recupere su mando técnico y de que el Estado cumpla con su obligación de profesionalizar, de una vez por todas, la atención y el bienestar de los animales en nuestra nación.


Francisco Quintana Damián 

La Cleptocracia de los Sátrapas y el Suicidio Colectivo del "Valeverguismo"

 Lo de Marx Arriaga no es una pifia de un funcionario despistado; es la radiografía exacta de este gobierno criminal, corrupto y profundamente incompetente. Es la prueba irrefutable de que estos tipos no van a tocar a ninguno de los suyos, sin importar que cometan delitos que en cualquier país con un gramo de dignidad los tendrían tras las rejas.

El Botín de los Delincuentes

Estamos a merced de una horda de sátrapas y delincuentes, aliados descarados del narco, que están saqueando el erario a manos llenas. No es que sean simplemente "incapaces"; son parásitos que han encontrado en el Estado el refugio perfecto para su nulidad productiva.

La Realidad de la Cúpula: No es que sean pendejos (aunque su estulticia sea infinita), es que han diseñado un sistema donde la impunidad es el pegamento de su lealtad facciosa.

La Sociedad Pusilánime: El problema de fondo es una ciudadanía anestesiada que ha normalizado la podredumbre. Nos estamos acostumbrando a vivir en la mierda y, por lo visto, hay quienes ya hasta le agarraron el gusto al olor.

El Desierto del Progreso

Arar en este país es hacerlo en el desierto del valeverguismo mexicano. Un día sí y el otro también, la masa prefiere la comodidad de la prebenda y la limosna que la "incomodidad" del progreso y la exigencia.

Veredicto: Pocos, muy pocos, tenemos los huevos de plantear algo más allá de la queja estéril en redes sociales. Mientras la mayoría estira la mano para recibir migajas, estos criminales se roban el futuro del país frente a sus narices.

Si no somos capaces de articular una resistencia técnica, lógica y feroz, el destino de México será el basurero de la historia, administrado por los más ineptos y aplaudido por los más cobardes.

lunes, 16 de febrero de 2026

La Patología del Parásito y la Erosión del Ciudadano

Lo de Marx Arriaga no es un accidente; es el síntoma más purulento de la apropiación patrimonialista del Estado. Estamos ante el refugio natural del incompetente: aquel que, incapaz de generar un solo centavo de valor en el mercado real o de sostener una responsabilidad productiva, se incrusta en el erario para medrar a costa de todos. Es el triunfo de la mediocridad sobre la meritocracia.

El Círculo Vicioso de la Incompetencia

El problema escala porque no solo tenemos funcionarios parásitos, sino una sociedad anestesiada. Nos estamos convirtiendo en una ciudadanía que ha perdido el músculo de la exigencia, acostumbrada a navegar en la inmundicia institucional.

  • A nivel Federal: El saqueo ideológico y presupuestal.

  • A nivel Estatal y Municipal: El descuido cínico de lo inmediato.

La gente se está habituando a vivir entre desechos —intelectuales y materiales— y ha olvidado que un servidor público no es un monarca, sino un empleado que debe rendir cuentas con resultados lógicos y prácticos, no con retórica barata.

Si no somos capaces de articular redes de valor que confronten esta degradación, el ordoliberalismo y la libertad que defendemos se perderán en el ruido de una sociedad que ya ni siquiera sabe que tiene derecho a algo mejor.

sábado, 14 de febrero de 2026

El Fracaso del Presupuesto y la Victoria de la Voluntad Privada: El Caso Barbacid

¿Quieres ver cómo funciona la "aplanadora" de la realidad sobre la propaganda del Estado benefactor?

Analiza lo que está pasando con el Dr. Mariano Barbacid y su equipo en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Han logrado algo histórico: eliminar tumores de páncreas en modelos experimentales mediante una combinación triple de fármacos. Un avance que podría salvar miles de vidas.

​Pero aquí es donde la puerca tuerce el rabo y donde mi alergia a los pendejos se agudiza:

​El Gobierno es un Espectador, no un Actor: Mientras los burócratas se llenan la boca hablando de "soberanía científica", el Dr. Barbacid ha tenido que salir públicamente a pedir apoyo económico urgente. ¿Por qué? Porque el presupuesto público simplemente no alcanza —ni alcanzará nunca— para financiar la velocidad y el riesgo que exige la ciencia de vanguardia. Se necesitan 30 millones de euros para llevar esto a ensayos clínicos humanos. ¿Dónde está el "Estado protector"? Perdiendo el tiempo en clientelismo y burocracia.

​La Articulación de Valor como Única Salida: El motor real detrás de este éxito no ha sido la planeación centralizada, sino la Fundación CRIS Contra el Cáncer. Es la iniciativa ciudadana, la filantropía estratégica y la vinculación privada lo que está manteniendo viva la esperanza de una cura. Este es el modelo que defendemos: redes de valor, coopetitivismo y la sociedad civil tomando el mando donde el gobierno fracasa.

​Ciencia sin Sentimentalismos: El post que circula agradeciendo el apoyo a Barbacid no es un gesto de caridad; es un acto de Recticuentación. Es la prueba de que el dinero rinde cuando se entrega a quienes tienen métricas, resultados y un sentido de urgencia innegociable. La generosidad privada no es una inversión en el cambio de nadie, es la manifestación de nuestros principios para no actuar por debajo de nuestros estándares de vida.

​Nuestra propuesta fiscal en Proyecto México es clara: Incentivos fiscales directos para que cada peso que hoy se pierde en el erario, vaya directo a proyectos como el de Barbacid. Si el gobierno no puede (o no quiere) ser eficiente, que otorgue las facilidades para que la IP y la ciudadanía organizada lo saquen adelante.

​Basta de discursos de "lujo" y "derecho" que no curan a nadie. Necesitamos ingeniería financiera aplicada a la salud.

​VISIO, ACTIO, TRANSFORMATIO.

La Educación no es un Púlpito: El Berrinche de Arriaga y la Urgencia del Rigor

 La Educación no es un Púlpito: El Berrinche de Arriaga y la Urgencia del Rigor

El reciente desplante de Marx Arriaga, quien tras ser removido de la Dirección General de Materiales Educativos ha optado por llamar a una "insurrección", no es más que la confirmación de una patología crónica en el sistema mexicano: el mesianismo burocrático. Estamos ante un personaje que confunde el servicio público con una cruzada personal y los libros de texto con panfletos de reclutamiento.

El Estado como Rehén de la Ideología

La izquierda "gobiernícola" ha operado bajo la premisa de que la educación es un botín ideológico. Durante su gestión, Arriaga no buscó la excelencia académica ni la competitividad de los jóvenes mexicanos en un entorno global; buscó sembrar resentimiento y nostalgia por modelos fracasados. Su llamado a la insurrección no es por la patria, es por la pérdida de la plataforma que le permitía pontificar con dinero ajeno.

El papel del Estado debe limitarse a establecer un marco jurídico sólido que garantice la libertad, no a convertirse en un adoctrinador de masas. Cuando el Estado falla en su deber de proporcionar un orden basado en la razón y se dedica a financiar delirios insurgentes de sus funcionarios, la sociedad civil tiene la obligación de dar un paso al frente.

Ciencia vs. Dogma: La Única Vía

La reconstrucción de México no pasará por las barricadas de un burócrata despechado, sino por la articulación de redes de valor que exijan rigor. Necesitamos una educación:

Laica: Sin dioses, pero sobre todo, sin santos políticos ni dogmas de partido.

Científica: Basada en hechos comprobables, matemáticas y lógica, no en interpretaciones sentimentales de la historia.

Eficiente: Que prepare a individuos independientes, capaces de tomar riesgos calculados, no a súbditos dependientes de la narrativa oficial.

Es imperativo que unifiquemos la exigencia: no permitiremos que la formación de capital humano sea el laboratorio de experimentos de tipos que, fuera de la nómina pública, no sabrían generar un solo peso de valor real. La educación debe dejar de ser el brazo armado de la propaganda para convertirse en el motor de la libertad individual.

Marx Arriaga es el ejemplo vivo de por qué la educación debe ser, esencialmente, privada y el Estado debe limitarse a garantizar que sea laica, libre de ideologías y basada en la ciencia. Su relevancia es proporcional a su cercanía con el presupuesto; fuera de él, no es más que un ruido molesto en la frecuencia de la reconstrucción nacional.

jueves, 12 de febrero de 2026

La Gentrificación: El Llantito Progre contra el Progreso Real

 

La Gentrificación: El Llantito Progre contra el Progreso Real

Si hay un concepto que define a la perfección el pendejismo ilustrado de esta década, es la "gentrificación". Ese término pedero que los adoradores del fracaso usan para disfrazar su incapacidad de competir y generar valor. Según la religión woke, que alguien llegue a un barrio mugroso, le meta dinero, pinte las fachadas y suba el estándar de vida es un "pecado social".

Para mí, como alguien que no basa sus decisiones en sentimientos sino en hechos lógicos y realistas, la gentrificación no es más que plusvalía en esteroides y evolución urbana necesaria.

El Mito de la "Violencia" Inmobiliaria

Dicen que es "violento" que las rentas suban. Violento es tener que vivir entre baches, basura y servicios de mierda porque a un grupo de pusilánimes les da miedo el cambio. La economía no funciona con abrazos; funciona con articulación de valor. Si un inversionista ve potencial en una zona y le mete capital, el valor sube. Si tú no subes tu capacidad de generar riqueza al mismo ritmo que el entorno, el problema no es el mercado, el problema eres tú y tu falta de competitividad.

El "Rescate" de la Cultura (o sea, de la mediocridad)

El argumento woke favorito es la "pérdida de identidad cultural". Por "identidad" se refieren a mantener el barrio estancado en 1970, con inseguridad y falta de infraestructura. Lo siento, pero la cultura que no evoluciona, se pudre. Prefiero mil veces un café de especialidad bien diseñado que una banqueta invadida por el comercio informal y la suciedad. Eso no es "borrar cultura", es limpieza social y estética.

El Derecho al Espacio no se Regala, se Gana

La gentrificación es el filtro natural que separa a los que proponen de los que solo estorban. Como Chief Strategic Articulator, entiendo que las redes de valor requieren nodos fuertes. Un barrio gentrificado atrae a gente que piensa, que gana dinero y que hace reír; gente que eleva el bienestar.

Si no puedes pagar la renta en un lugar que ahora es mejor, muévete a donde tu presupuesto alcance o ponte a trabajar el doble. Exigir que el mundo se detenga para que tú no te sientas "desplazado" es el culmen del pendejismo y la soberbia.

Conclusión: La gentrificación es un constructo estúpido creado por pendejos que quieren vivir en el primer mundo con presupuesto de tercero y mentalidad de víctimas. Es la manifestación de la libertad y el ordoliberalismo en la ciudad: el que arriesga y construye, manda.

Si te ofende que tu barrio deje de ser un basurero para convertirse en un centro de valor, felicidades: acabas de confirmar que eres un pusilánime más del montón.

¿Quieres quedarte en el barrio? Deja de quejarte y empieza a producir. El progreso no espera a nadie.

El Imperio del Pendejismo y la Renuncia a la Dignidad

 


El Imperio del Pendejismo y la Renuncia a la Dignidad

Lo que hoy vemos en las calles, en las oficinas y en las instituciones no es una simple crisis de valores; es el triunfo absoluto del pendejismo. Nos hemos convertido en una sociedad de pendejos funcionales que ven cómo los servicios públicos se pudren, cómo la autoridad les escupe en la cara y cómo el vecino se pasa la ley por el arco del triunfo, y lo único que hacen es agachar la cabeza.

El IQ promedio se ha ido al caño porque el ser humano ha decidido que razonar da flojera. Es más cómodo ser un pendejo dócil que un ciudadano con criterio. Y como bien sabemos, el pendejo no es inofensivo; el pendejo es tóxico porque su pasividad es el abono de la tiranía y la mediocridad.

Para los que no estamos dispuestos a vivir en la mierda, la ruta es clara y no admite tibiezas:

Basta de eufemismos. Hay que señalar la pendejada en el momento en que ocurre. Si alguien permite que lo pisoteen, hay que decirle que es un pendejo pusilánime. Si alguien celebra la ilegalidad, hay que exhibir su pendejismo rampante. La única forma de frenar este empendejamiento colectivo es haciendo que ser un pendejo vuelva a dar vergüenza. No busco "concientizar" a nadie; busco que el pendejo sepa que, para nosotros, su opinión y su existencia son un estorbo para el progreso.

Yo no pierdo el tiempo haciendo "llamados a la gente". Al pendejo no se le invita a pensar, porque no puede o no quiere. Lo que nos toca a los que tenemos la capacidad analítica y el empuje de una aplanadora es exigir estándares de vida de primer nivel y articular redes de valor donde el pendejismo no tenga cabida. Mientras la masa se revuelca en su incapacidad de raciocinio, nosotros construimos las estructuras, los negocios y el orden que sí funcionan.

No me interesa ser "empático" con tu falta de neuronas. Si te conformas con servicios de mierda y permites que violenten la convivencia básica, eres parte del problema. El pendejismo es una elección, y yo elijo la lógica, el realismo y la libertad económica.

Soy un irreverente, un ególatra y un reaccionario frente a tu mediocridad. Si mi crudeza te rompe los sentimientos, ve a llorar a otra parte; aquí estamos ocupados tratando de rescatar a un país que tú y tu pendejismo están hundiendo.

O te pones a la altura del desafío, o te quitas. En mi ecosistema, los pendejos no son bienvenidos.